|
TORRECERREDO por Samuel
Sábado 2:
Comenzamos a caminar al
principio de la pista de Pandebano, era un día caluroso y la hora en que mas
pegaba el sol, esta pista tiene una duración de 1h aproximadamente la cual
transcurre sin una sola sombra en todo el recorrido. Ya al final de la pista
subiendo a la Terenosa, por el cortafuegos, nos encontramos con unos militares
que iban a escalar el Urriellu. Íbamos Luis, Fero, Nieto, Fran y yo en grupo y
ya que no teníamos prisa paramos a comer algo en el refugio de la Terenosa y
reponer agua ya que hacia un calor sofocante. Después de esta parada seguimos
caminando hasta llegar a la parte mas difícil del día, la subida a Vega de
Urriellu, un camino que sube en Zig-Zag hasta la vega. Una vez en Vega de
Urriellu los que llevaban tienda de campaña la armaron, menos un grupo de ocho
que hicimos vivac, después de extender las tiendas y los sacos los que dormimos
fuera ya se nos echaba la noche encima por lo que Fran saco un hornillo para
cocinar la sopa, los espaguetis y el té que cenamos por la noche, después de
cenar Fran nos estuvo contando anécdotas de cuando escalaba. A continuación
fuimos a dormir para reponer fuerzas para el día siguiente.
Domingo 3:
Nos levantamos a las 6:00 de la
mañana, desayunamos, recogimos los sacos y las tiendas de campaña e iniciamos la
marcha por un estrecho sendero formado por tierra y algo de grijo suelto el cual
sube ganando altura hasta una pequeña chimenea la cual hay que subir para coger
el sendero que nos llevara hasta el Jou de Cerredo donde dejamos las mochilas
para dirigirnos a la cumbre del Torre Cerredo. Comenzamos el ascenso por un
pedrero en el que hay que tener cuidado de no tirar piedras a los que van
detrás, y después de pasar un gran nevero nos esperaba el paso mas peligroso del
ascenso en el cual hay que trepar con bastante cuidado de no caer.
Y por fin estábamos ahí, estábamos en el techo de Asturias, estábamos en la
cumbre del Torrecerredo, teníamos unas espectaculares vistas de los Picos de
Europa, Estábamos, ¡EN LO MAS ALTO¡
Llega el momento del descenso,
este es el momento mas peligroso ya que hay bastante riesgo de caída, comenzamos
por la parte más difícil del descenso y con mucho cuidado y precaución
emprendemos el descenso que transcurre por el mismo sitio donde subimos. Una vez
superado el más peligroso de los pasos salimos a una estrecha canal donde
todavía había un nevero donde cargamos las cantimploras para el camino hasta
llegar al refugio. Una vez en este cargamos las mochilas con el saco y todo lo
que no llevamos para hacer el ascenso mas llevadero, cargamos de nuevo las
cantimploras y nos pusimos en marcha, poco después de llegar al refugio nos
enteramos de que Hipólito había tropezado en el descenso, en el ultimo paso que
hay subiendo al Torrecerredo, que retorció un pie y le callo la cámara digital
por el terraplén por lo que no la pudo recuperar. Ya en ruta empecé a tener
problemas con el pie, era la uña que la tenia espetada en la carne del dedo
gordo lo que me hacia la bajada mas difícil, poco a poco fui bajando cada vez me
dolía mas, y poco antes de acabar el zig-zag que sube al refugio me encontré con
Fero y Fran que al ver que iba tan fastidiado insistieron en bajarme la mochila
hasta Pandebano donde consiguieron que un par de chavales me llevaran en coche
hasta el autobús que nos estaba esperando en la carretera de Sotres para dar por
finalizada la ruta.
Gracias a Fero y Fran, dos
grandes amigos y compañeros de montaña, por sacarme de este apuro.
¡Os debo una!
OBSERVACIONES
Tiempo: Cielo totalmente
despejado con altas temperaturas y niebla al final de la ruta.
C. del Grupo
SAMUEL.M |