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Descripción de la Ruta por la Sierra de Aralar
Sábado 8
Emprendemos la marcha a las 9:00 de
la mañana dirección País Vasco, el viaje es largo por lo que nos acomodamos en
el autobús. Nos entretuvimos con unos juegos que trajo Loli para el viaje los
cuales dieron mucho que hablar y también muchos rompederos de cabeza. Después de
dos horas y media hicimos una parada en Bilbao de cuatro horas para comer y
estirar un poco las piernas. Nos dividimos en dos grupos, un grupo de seis en
los que estaban Aladro, Lito, Marite, Nieves, Alberto y Aurora. Y otro en los
que estábamos Jorge, Nieto, Carlos, Loli, Luis y Yo, donde Carlos nos llevo al
casco viejo donde era todo calles estrechas y muchos bares a los lados de la
calle. Entramos a un bar donde comimos unas tapas de rabas y tomamos unas
cervezas, donde nos dimos cuenta de que comer en el País Vasco era bastante caro
y las tapas no eran muy grandes. Después buscamos un bar donde comer unos
bocadillos, ya que era la hora de comer. Después de comer Jorge y Luis querían
comprar unas Boinas típicas de ahí, por lo que recorrimos varias tiendas de
souvenirs y la única tienda que encontramos de boinas estaba cerrada, entonces
fuimos al centro a hacer un poco de turismo. Mientras nos dirigíamos al centro
nos encontramos a un grupo de chavales al lado de un autobús que estaba haciendo
propaganda de Madrid gritando “Madrid se quema”. Una vez en el centro visitamos
una tienda de Ferrari donde estaba expuesto en el escaparate un Ferrari 450z. A
continuación nos dirigimos al museo Guggenheim donde nos reencontramos con el
resto del grupo. Fuimos al autobús para reemprender el viaje hacia Lekumberri.
Después de salir de Bilbao cogimos una carretera muy empinada y con muchas
curvas que nos llevo hasta Lekumberri. Una vez en Lekumberri fuimos directos al
albergue para dejar las cosas en las habitaciones. La dueña del albergue llamo a
un restaurante para reservarnos mesa. Fuimos directos al restaurante donde nos
dijeron que teníamos que esperar dos horas que acababan de despachar un banquete
y había que esperar a que recogiesen. Mientras tanto fuimos a dar una vuelta por
el pueblo que estaba en fiestas y nos enteramos de que a la 1:00 de la noche
había un concierto de rock.
Fuimos a comer donde nos atendieron
muy bien y había unas camareras muy guapas - tema principal del grupo compuesto
por Jorge, Luis, Nieto y Yo. Al acabar de comer Jorge, Nieto, Luis, Carlos, Loli
y yo nos quedamos por el pueblo donde nos dimos cuenta de que los del pueblo
tenían una costumbre un poco extraña que era el tirar petardos dentro de los
bares y detrás de la barra, también nos paso otra cosa muy curiosa que pedimos
una clara y una Mahou y no sabían lo que era y tuvimos que explicar lo que era.
A la 1:00 de la noche fuimos a ver el concierto de rock donde nos encontramos
con un pequeño grupo cantando en vasco y unas 20 personas viendo el “concierto”.
Al poco nos fuimos al albergue a dormir.
Domingo 9
Nos levantamos a las 8:00 para
preparar la mochila y recoger todo el equipaje. A las 8:50 de la mañana fuimos a
desayunar mientras esperábamos a Fermín que era nuestro guía de ruta. Una vez en
la casa del guarda en Guardetxe, Fermín nos llevo a visitar un monasterio.
Después de la visita salimos desde la casa del guarda, donde comenzamos la
marcha. Nos encontramos con un camino empedrado entre un frondoso bosque, este
camino va ascendiendo poco a poco, en la mitad del camino nos encontramos con
una cruz la cual era un homenaje a un fraile capuchino.
Seguimos caminando y salimos a una
gran pradera donde tardamos en travesarla algo mas de una hora, en esta pradera
subimos al pico Beloki el cual no era muy alto pero tenia unas bonitas pistas
del valle, mas adelante a mitad de pradera paramos a comer donde observamos que
había mucha gente en la pradera. Después de comer cogimos una pista bastante
ancha que nos llevo directos de nuevo a la cabaña del guarda. Mientras
esperábamos al bus pedimos unas botellas de sidra vasca la cual tiene un sabor
algo más amargo que la sidra de aquí y no la escancian, la toman como si fuera
vino. Después de tomar la sidra llego el bus donde nos montamos para ir de
vuelta a casa. Nos paramos a mitad de camino en un pueblo llamado Salta Caballo
donde bajamos a estirar las piernas para reemprender el viaje de vuelta a casa y
así dar por finalizado este magnifico fin de semana.
Por último darle las gracias a Fermín
por estar a disposición para enseñarnos este maravilloso macizo.
Samuel Molina |