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El Grupo Montañero Vízcares ha
desarrollado un año más su Semana Cultural de Montaña y Alpinismo, que este año
alcanzó su XXVIII edición, con un cartel que presentaba actividades desarrolladas
tanto en las cercanas montañas asturianas como en las más emblemáticas y
recónditas cumbres del mundo, tales como el Karakorum o las cimas africanas.
Las jornadas se desarrollaron en el salón de actos de la Casa de Cultura de
Infiesto, que estuvo prácticamente lleno los cinco días de la semana.
El lunes dieron comienzo los actos con la presentación a cargo de los hermanos
Román y Javier Benito, miembros del comité organizador del “Memorial Maria
Luisa”, del libro “Senderos de la luz”, que recoge una espectacular selección de
183 fotografías de naturaleza y montaña, que han sido premiadas en alguna de las
17 ediciones del concurso que cada año se celebra con el ánimo de recordar a la
montañera piloñesa fallecida.
Ambos hermanos desgranaron la evolución que llevó a la publicación del libro,
desde los comienzos del certamen, cuando éste era una simple aspiración, hasta
hace unos meses, momento en que se decidió que era el oportuno para su
publicación, siguiendo siempre su propio criterio para hacer el libro que
realmente deseaban elaborar, un libro “con sentimientos” y no un libro más de
fotografía de montaña.
El libro recoge, en un cuidado y esmerado formato, fotografías comentadas por
sus propios autores que ensalzan la belleza de las montañas, sus paisajes,
contrastes y sus ecosistemas.
También el lunes se presentó un audiovisual, que amenizó toda la semana, sobre
el trekking que Judith Alonso, socia del Grupo Vizcares, realizó por los Alpes
italianos este verano al ser seleccionada entre jóvenes montañeros españoles
patrocinados por la Federación Española de Montaña.
A continuación el ovetense Hector de la Mata presentó la ruta que realizó por
los Alpes en compañía de Cristina, su mujer, el pasado mes de agosto, y en las
que se podía admirar los contrastes entre el verde intenso de los valles y
bosques con el el gris de la roca y el siempre presente blando de las nevadas y
verticales cumbres alpinas que se reflejan en los numerosos lagos que salpican
el paisaje.
Hector expuso en primer lugar, apoyado por fotografías de gran belleza, sus
caminatas por los Alpes Berneses, bajo la sombra de míticas cumbres como el
Jungfraü, el Monch o la famosísima cara norte del Eiger.
La exposición continuó con los itinerarios realizados en la zona del macizo del
Mont Blanc, mayor altitud de los Alpes, y del vertical Cervino, acompañado de
ilustrativas descripciones de las poblaciones locales como Cervinia o la
turística Chamonix.
El martes fue el conocido montañero de Pola de Siero Jose Manuel Piniella, “Pini”,
el que mostró los secretos y bellezas de la variada montaña asturiana, haciendo
hincapié en la necesidad de aprender a conocerla en profundidad y a disfrutarla
en cada estación de los más mínimos detalles que nos ofrece.
Así, explicó que debemos tener los ojos siempre bien abiertos para captar los
matices más pequeños de la aparición de las flores en primavera, las duras
caminatas en los largos y soleados días de verano, las luces y colores del otoño
o las rigurosas condiciones que el “Señor Invierno” (nombre de la presentación)
impone, época donde la soledad de las montañas permite una mayor intimidad y
cercanía con la naturaleza.
Desgranó “Pini” con un minucioso grado de detalle y con un sólido conocimiento
de cada rincón de la montaña alguna de las infinitas posibilidades que nuestras
montañas ofrecen: ríos llenos de vida, bosques que guardan ecosistemas únicos,
agudas cimas de roca, montañas de fácil acceso para el caminante o los colores y
texturas que la nieve puede ofrecer entre otros, todos ellos paisajes para
disfrutar plenamente con todos los sentidos y no sólo con la vista.
Los hermanos piloñeses Román y Javier Benito expusieron el miércoles sus
andanzas por la mítica cumbre del Kilimanjaro, y como siempre cuando se trata de
ellos, la puesta en escena fue inmejorable, con un guión muy bien elaborado y
unas fotografías excepcionales no sólo de las montañas sino también de las
poblaciones locales.
La proyección mostró sus experiencias de este viaje, comenzando por la ascensión
al monte Meru de 4.566m, en el Parque Nacional de Arusha, pasando por pastizales
y exuberantes bosques, para aclimatarse a la altitud, para pasar a continuación
a la base del Kilimanjaro, donde comenzaron el trekking que finalmente les llevó
a lo mas alto del continente africano, el Kilimanjaro o Uruhu Peak, con 5.895m.
Javier y Román expusieron aspectos más amplios que la propia escalada, como fue,
de forma magníficamente ilustrada con sus fotografías la problemática entre sur
y norte, norte y sur, las diferencias abismales entre ricos y pobres, y sobre
todo entre tener la posibilidad de poder recibir una educación o no.
La presentación concluyó con una serie de diapositivas de escuelas de todo el
mundo, recordándonos la importancia de la enseñanza, de las escuelas… y sobre
todo recordándonos la suerte que hemos tenido de nacer aquí y de no tener que
caminar 4 horas todas las mañanas para poder ir a clase, para luego llegar a
casa y ponerse a trabajar.
En definitiva, reflexiones que no sólo se centran en la belleza de la montaña,
sino que hacen recapacitar al público.
El jueves fue el turno del avilesino Francisco Blanco, escalador versátil que
lleva más de 25 años subiéndose por las más difíciles paredes de todo el mundo.
Blanco centró la presentación en sus actividades de boulder, escalada en bloques
de piedra de dificultad extrema y pequeña altura que no requieren el uso de
cuerda pero que exigen lo mejor del escalador para superar los lances.
La exposición, de contenido más técnico que las de días anteriores, recorrió
distintos escenarios del mundo que ha visitado desde hace un cuarto de siglo y
donde ha dejado su huella en forma de nuevas vías de dificultad.
Por la pantalla desfilaron fotografías de sus comienzos en Arnao, cerca de
Avilés, para pasar a los espectaculares bloques de los parques nacionales
estadounidenses de Yosemite o Joshua Tree, los escondidos paisajes de Marruecos
y de la India o lo más cercanos de Fontainebleau, cerca de París, o de la isla
de Córcega con los mejores especialistas mundiales de esta modalidad.
No dejó sin recorrer las muchas posibilidades que en España se podían encontrar:
Albarracín (Teruel), Orense, El Escorial, Mallorca…lugares cercanos con muchas
posibilidades de disfrute de esta actividad.
En cada lugar que mostró hizo una completa descripción de las características de
la zona, los pueblos y sus habitantes, así como de los distintos tipos de
piedra. Así, se pudo observar diferentes tipos de granitos, areniscas o calizas
entre otros tipos.
Al cargo de cerrar la semana estuvo Mikel Zabalza, instructor de Escalada en
roca, hielo y alpinismo con la ENAM (Escuela Navarra de Alta Montaña) y
colaborador especialista en el programa “Al Filo de lo Imposible” de T.V.E.en
las expediciones a la Antartida, Broad Peak en invierno, K2, Tierra de Fuego,
etc.
Mikel centró la proyección en varias ascensiones por el Karakorum, comenzando
con la de la torre sin Nombre del Trango en Pakistan donde abrió una nueva vía
en el año 1995 de 900m. A continuación nos mostró la apertura de una nueva vía
en el año 1999 en el Changuí Tower que la llamaron “Ludopatia” ya que por culpa
del mal tiempo tuvieron que pasar varios días en la pared sin poder avanzar
jugando a los dados y a las cartas.
Seguidamente nos enseñó la cruz de la montaña con 2 ascensiones fallidas al K2 y
al Broad Peak. La primera en al año 2002, donde intentaron hacer la ruta polaca,
pero debido a la gran cantidad de avalanchas de nieve tuvieron que abandonar.
Así comentaba Mikel que los aludes pasaban a tan solo 500 metros del campo base,
y aún así intentaron subir, pero les cogió una y solo tuvieron el tiempo justo
para refugiarse detrás de unas rocas mientras que la avalancha les pasaba justo
por encima, lo cual hizo que definitivamente decidieron abandonar el K2.
En el 2003 intentó con el Filo hacer el primer ochomil invernal en el Karakorum,
el Broad Peak. Pero la gélida estación y según los habitantes de Pakistán, el
invierno mas duro de los últimos 40 años con temperaturas de hasta 30 bajo cero
en el campo base, hizo que se truncara el intento y después de 23 días
inmovilizados tuvieron que ser sacados por helicóptero.
Finalmente, culmina Mikel Zabalza la proyección con la primera ascensión en tres
años al K2 en 2004 por el Espolón de los Abruzos también con el Filo. Una
ascensión muy dura, en parte por las temperaturas muy bajas, en torno a los 27
grados bajo cero, pero por otra parte porque tuvieron que abrir huella y colocar
cuerda todo el camino.